conformarse

Conformarse… ¿Por qué?

Conformarse… ¿Tienes el trabajo que quieres? ¿Tienes la relación con tu pareja que esperabas tener?¿Vives la vida que quieres?

Por qué conformarse… Si a alguna de estas tres preguntas, la respuesta es NO, sigue leyendo…

Según el diccionario. Conformarse significa “tener o dejar contenta a una persona con poca-cosa” o “no tener más remedio que aceptar lo que se hace o tiene”.

Hay otros significados, que no vienen al caso ya que con estos dos ¡creo que hay de sobra!

Primero analizamos ésta:

“Tener o dejar contenta a una persona con poca-cosa”

¿Qué sientes cuando lees esto? ¿Qué se produce dentro tuyo? No te apures e intenta prestar atención a lo que tu cuerpo trata de decirte. Piensa lentamente en cada una de las palabras de la frase…

Yo siento esa presión en la garganta. Y me viene una sensación de sentirme miserable cuando pienso en “poca-cosa”. Como que no es necesario hacer suficiente para que la otra persona esté contenta. Como que uno está dando lo que le sobra, lo que no le genera ningún esfuerzo conseguir. Digamos limosnas. ¿Te pasa a ti algo parecido?

Porque siendo sinceros, “dejar contento a alguien” nada tiene que ver con “hacer feliz”.

Y todo esto me lleva a pensar, en cuantas cosas hacemos en nuestro día a día para conformar a los demás o a nosotros mismos. Por ejemplo cuando mi hija quiere jugar conmigo y no tengo tiempo y le digo “5 minutos”. Y pienso que con eso ella estará feliz. Pero la realidad es que yo trato de conformarla y el hecho de que no pueda jugar más con ella, no la hace feliz. A lo que voy, es que creemos que conformar haciendo un mínimo esfuerzo, hace feliz a la otra persona, pero la verdad es que le genera frustración de no poder obtener lo que realmente la hace feliz.

Empecemos a tomar consciencia de lo que genera conformar a alguien, tanto en la otra persona, como también en nosotros mismo. Yo puedo hacer de cuenta que no pasa nada y seguir haciendo mis cosas, pero la cara de mi hija, es la que se me queda grabada y es lo que luego me hace sentir una miserable, que no soy capaz de hacer un esfuerzo y sacar un poco más de mi.

También sucede cuando nos conformamos a nosotros mismos.

No amo a mi pareja, no soy feliz con él o ella, pero… están los niños, está la casa, la familia… Odio mi trabajo, pero… me da el dinero para vivir.

¿Sabes la diferencia que puede haber en tu vida si dejas de conformarte y comienzas a ser feliz? ¿Sabes de lo que te estás perdiendo? ¿Te imaginas ser feliz y trabajar en algo que realmente te guste y te de satisfacción? ¿Sabes que? Si no lo intentas, nunca lo sabrás.

Vamos con la segunda…

“No tener más remedio que aceptar lo que se hace o tiene”

¿No tener más remedio? ¿De verdad que alguien nos obliga a hacer lo que estamos haciendo? Suena como muy drástico o terrible. ¡Suena a que no existe ninguna otra opción o solución!

Si piensas que sólo hay una sola solución o forma de hacer las cosas… ¡Estás frito! Deja de engañarte, sal de tu zona de confort cuanto antes.

¿Me vas a decir que no eres feliz con tu pareja y que no hay ninguna otra opción en tu vida? ¿Que porque te casaste hace 20 años y ya no es lo que quieres en tu vida, tienes que seguir aguantado? ¿Estás seguro de pensar que si dejas ese trabajo espantoso que tienes, que te come la vida y la energía, nunca conseguirás algo mejor? ¿Estas pensando realmente estas palabras? ¿Acaso cuantas vidas crees que tienes, 7 como los gatos?

Te invito a que te hagas un par de preguntas:

¿Por qué conformarse?¿Eres feliz con tu pareja? ¿Es tu pareja feliz contigo?¿Y con tu trabajo?¿Te sientes feliz en tu trabajo? ¿Eres feliz con tus hijos? ¿Son ellos felices contigo? ¿Hay algún aspecto de tu vida que necesita un ajuste?

Por suerte existen también antónimos u opuestos a “conformarse” y son  “rebelarse, sublevarse, levantarse”

¡Y a eso quiero invitarte hoy! Quizás no tengas que cambiar de pareja o de trabajo… Quizás sea sólo un cambio de actitud. Un cambio de creencias.

¿Te animas? Si no puedes sólo ¡puedo ayudarte!

Y si quieres más información sobre el Coaching Personal, te invito a que leas mi artículo ¿Coaching?

¿Por qué Coaching?

 Sol Traverso Coaching Personal Online *Las imágenes fueron gentilmente cedidas por Ikam, diseñadora gráfica https://www.facebook.com/ikam.dotts/

ira

¿Cómo gestionar la ira?

¿Te estás preguntando porqué reaccionas como reaccionas?

Ira. ¿Te has planteado que te gustaría poder hacerlo de una manera diferente pero no sabes cómo hacerlo?

La ira es la emoción que más energía mueve y con la que más rápidamente reaccionamos. Tan rápido que muchas veces no nos da tiempo a pensar y actuamos de manera casi involuntaria.  Y eso nos acaba generando inconvenientes a la hora de relacionarnos con los demás. Gestionar las emociones es un paso enorme en nuestro desarrollo personal, no sólo nos ayuda en nuestras relaciones personales sino que también en la relación que tenemos con nosotros mismos y es por eso que es tan importante que consigamos hacerlo.

Si este es tu caso, te voy a dar unos Tips que te van a ayudar a alcanzar a gestionar la ira:

#1 Reconoce que estás enfadado. Darte cuenta en el preciso momento en que te estás enfadando ayuda mucho y es el primer paso al cambio. ¿Conoces la frase “Una vez consciente no puedes ser indiferente”? Eso significa, que una vez que lo sabes, no puedes ignorar esa situación que te molesta o genera malestar. ¡Tienes que hacer algo! Esto es cuestión de práctica, te lo prometo.

#2 Cálmate. Respira hondo y sé consciente de lo que estás sintiendo. Cuenta hasta diez y dale una pausa a tu cabeza para asimilar lo que está ocurriendo. Frena la ira con tu respiración y toma consciencia del momento presente. Date permiso de controlar tus emociones y eso te ayudará a controlar tus acciones. Demuéstrale a tu mente quién es el jefe, quién toma las decisiones ahora.

Aún hay más sobre la ira…

#3 Tú no eres la emoción. Es tu mente la que creó esa situación de ira pero ahora tienes la posibilidad de elegir si quieres seguir dándole mayor o menor importancia. Toma la decisión de salir de esa situación. Ya conoces los resultados si te quedas donde estás y el sentimiento que viene luego de reaccionar con ira y no necesariamente es el de satisfacción o felicidad ¿Verdad?

#4 Cambia la perspectiva. Invierte el pensamiento negativo por uno positivo. Busca en tu cabeza algún motivo para sentirte feliz, estás vivo y tienes la suerte de poder experimentar lo que te está sucediendo. Sencillamente piensa que todo podría ser peor y no importa cual fue el motivo que te llevó a enfadarte. Olvídalo. Deja de pensar en ello y de poner tu energía allí. Dale la orden a tu mente y escapa lo antes posible de ese círculo vicioso.

#5 Confía en ti. Puedes hacerlo, te lo aseguro. Estás listo y preparado para llevarlo a cabo. Y si no te funciona al principio, no te desanimes, como te dije antes, todo es cuestión de práctica. No importa el tiempo que necesites para hacerlo, no hay un parámetro a seguir, pero si se necesita de tu voluntad y de tus ganas de mejorar cada día mas.

 

El hecho de gestionar la ira es un simple cambio de hábito, se necesitan un mínimo de 21 días de practica para reprogramar nuestra mente y que se adapte a un nuevo hábito.

Vale la pena el esfuerzo de intentarlo. Te lo prometo, porque este es un cambio para toda tu vida.

¿Te atreves a intentarlo?

Y si quieres más información te invito a que leas mi artículo ¿Coaching?

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