sombra

Integrar la sombra

¿Qué es la sombra?

Para entender lo que es la sombra, tenemos que antes saber que la sombra es una polaridad, y como tal no existe si no existe lo opuesto.

Como el Ying y el Yang, como el bien y el mal. No sabes lo que está mal si antes no hubieras sabido lo que está bien. En este caso, lo opuesto a la sombra es lo que se puede ver, lo que muestras, lo que no está oculto de tu personalidad. La sombra es aquella parte de nosotros, de nuestra realidad que no queremos reconocer ni aceptar. Es la acumulación de todas esas características que son rechazadas por la sociedad, qué es lo que no debo mostrar de mi mismo para que no me rechacen, para ser aceptado. Todo eso que ocultas  inconscientemente y está dentro de ti, forma tu sombra. Es decir, la sombra está caracterizada por rasgos y actitudes que el yo consciente no reconoce como propio.

¿Cómo se manifiesta la sombra?

La sombra surge cuando nuestro inconsciente se manifiesta. Esto puede suceder cuando en una conversación de un tema en concreto, te sientes  avergonzado por lo que se dice o enfadado sin motivos, estas son maneras que tiene la sombra de manifestarse. También cuando dices algo y querías decir otra cosa, ¡el inconsciente te jugó una mala pasada! También se manifiesta en tu forma de hablar o de relacionarte con los demás. Con los juicios, las culpas, los chismorreos, las críticas, la envidia, las comparaciones, el miedo, la ansiedad, la depresión, etc. Es muy interesante prestar atención a estas situaciones para poder trabajarlas.

Ahora bien, no todo lo que dices o sientes forma parte de tu sombra. Es decir, si ves algo y opinas sobre eso y no va más allá, no pasa nada, pero lo que de alguna manera te altera aunque sea que te haga sentir muy eufórico o muy depresivo, significa que estas proyectando tu sombra, y ahí es donde tienes que prestar atención.

Todo lo que queremos cambiar, todo a lo que tenemos miedo, lo que nos hace enfadar, a todo lo que nos resistimos o que nos negamos a aceptar, son manifestaciones de la sombra.

Y no se trata de reprimir, sino de tomar consciencia.

Importancia de reconocer la sombra.

¿Porqué es importante reconocer la sombra? Porque nos permite encontrar nuestra plenitud. Nos lleva a nuestra integración. Porque para ser un ser completo debemos integrar las dos polaridades que coexisten dentro nuestro y lo opuesto a la sombra, es la personalidad. Comenzar a decir sí, cuando es sí. O no, cuando es no. Es decir, mostrar congruencia en las cosas que decimos y pensamos sin preocuparnos por lo que digan los demás. Este es el primer paso para  equilibrar nuestra sombra y nuestra personalidad. Y así comenzar a ser conscientes de nosotros mismos.

Y si realmente quieres saber quién eres para conseguir ser un ser completo, debes integrar esta aparente separación entre las polaridades, entre lo que está bien y lo que está mal. Saber comprender y aceptar que esa parte que llamas buena (personalidad) y esa parte que llamas mala (sombra), forman parte de tu esencia y al integrarlo surgirá tu ser completo. Por eso la iluminación no se alcanza luchando contra la polaridad, sino que se alcanza integrándola a ti.

En la sombra se encuentran todo el dolor y la frustración obtenidas de experiencias mal gestionadas en el pasado. Pero también se encuentra un enorme potencial de crecimiento. Muchas cualidades positivas están mal asociadas en nuestro interior y por ello han pasado a la sombra. Y allí permanecen inaccesibles y no son utilizadas para afrontar los retos que nos plantea la vida. Es decir, estamos desaprovechando una herramienta muy importante.

“No intentes deshacerte del mal porque el mal acabará apoderándose de ti”

¿Por qué no funciona el intentar olvidar o deshacerte de lo que te hace mal?

Porque cuando queremos deshacernos de una polaridad, automáticamente con nuestra atención le estamos dando más poder. Al querer rechazarlo, le ponemos más atención. Y como sabes, a todo lo que le pones atención, tu mente cree que estás interesado en ello y lo atraerá más y más hacia ti. Entonces no sólo no la eliminas, sino que haces que se manifieste constantemente.

¿Qué hacer ahora con la sombra?

  • Tomar consciencia de su existencia.
  • Integrar el equilibrio en todos los aspectos de nuestras vidas.
  • Mantenernos alerta de las manifestaciones de la sombra, no juzgar, aceptar, no querer tener siempre la razón.
  • Comprender que nosotros somos los únicos responsables de lo que realmente estamos viviendo.
  • Ser sinceros con nosotros mismos.
  • Comenzar a reconocernos en el otro nos ayuda a adquirir un punto de vista superior y así evolucionar.

Aunque afrontar la sombra puede resultarte difícil, es allí donde están los elementos que necesitas para vivir de forma más espontánea, plena y creativa. Cada proyección que reconozcas, cada aspecto positivo o negativo que veas en los demás y que puedas reconocer en ti, es un nuevo paso para iluminar la sombra. Al darte cuenta que las cosas que más te molestan de los demás son las que tú mismo tienes que trabajar estarás comenzando a integrar tu sombra, y por ende, a evolucionar.

“Todo lo que te molesta de otros seres, es sólo una proyección de lo que no has resuelto de ti mismo”

Siddharta Gautama Buda

Te animo a que comiences a prestar atención a tu sombra para que puedas integrarla poco a poco. Si necesitas ayuda, el Coaching Personal es una muy excelente herramienta.

¿Por qué Coaching?

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Las imágenes pertenecen a la Diseñadora Gráfica “Francilena Carranza” Instagram: Francilenacc

 

 

 

 

 

 

 

 

apego

Apego versus desapego

Hoy hablamos de apego.

A raíz de haber publicado una postal sobre el desapego que dice “El desapego es el arte de soltar”. Se han generado diferentes opiniones entre los lectores y me di cuenta que hay personas que piensan que el despego es bueno, pero otras, no tanto. Esto es lo que hoy me lleva a querer hablar del apego, y así poder entender mejor lo que es el desapego.

El apego (o vínculo afectivo) en una relación especial que un niño desde bebé establece con un número reducido de personas, pueden ser con los padres o cuidadores, y es la manera que tiene el niño de encontrar seguridad o sentirse seguro. Esto quiere decir que si un niño siente apego por sus padres, cuidadores o educadores, es algo totalmente normal y positivo. Pueden informarse más leyendo “La Teoría del Apego” de John Bowlby.

El tema entra en cuestión cuando de adultos sentimos apego. Por nuestra pareja, nuestros hijos, nuestros amigos. O por cosas materiales, como por una casa o un coche. O por lo que sea, sólo estoy intentando dar ejemplos.

El apego es dependencia.

El problema es cuando se convierte en un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinadas, originados por la creencia de que sin esa cosa o persona, no nos es posible ser feliz.

¿Cómo saber si te estás apegando a algo o a alguien?

  • Si piensas que sin esa persona en particular no podrás vivir o ser feliz.
  • Al creer que si no tienes ese móvil, ese coche, ese bolso, ese abrigo, no serás feliz.
  • Si sientes que dejando tu casa, no encontrarás otra donde ser feliz. También se aplica a barrio, pueblo, ciudad, país, etc.
  • Si tienes que vender tu coche y piensas que al perderlo pierdes estatus y eso es lo que te hace feliz.

Ejemplos hay muchísimos, yo sólo intento dar algunos. Tú mismo debes pensar a qué te apegas. Lo que sí está claro es que independientemente de lo que se trate, si crees que tu felicidad depende de cualquier cosa o persona externa a ti, es apego.

El apego es posesión.

Amar no es querer, con querer, lo que quieres es poseerlo. Cuando quieres a alguien para ti, es como querer ponerle una cadena al cuello e intentar atarlo a tu lado para que te dé esa sensación de seguridad que estás buscando inconscientemente. Lo mismo sucede con las cosas materiales, esa necesidad que sientes por tener algo, es simplemente una necesidad oculta de inseguridad.

¿Hay solución a esto?

¡Por supuesto! Y es trabajar con lo que llamamos “desapego”. Y aquí vuelvo a la frase que publiqué “El desapego es el arte de soltar”. Soltar sobre todo las expectativas que tienes sobre esa persona o cosa. Soltar y trabajar la creencia de que sin “eso” no encontraré la felicidad.

El desapego no es indiferencia.

Trabajar el desapego no nos hace el corazón más duro. Como tampoco nos convierte en seres indiferentes o insensibles a los demás. Al contrario, nos hace mas sensibles, porque nos enseña a encontrar una manera sana de relacionarnos. Sin necesidad de querer poseer o controlar al otro. Sin adicciones, es decir, se trata de relacionarnos con los demás en libertad, pero libertad para ambas partes. Amar de forma libre y permitir que el otro también lo haga. Amar en libertad significa amar sin miedos.

“Todas las cosas o personas a las que te apegas y te hacen sentir que sin ellas no serás feliz, son simplemente resultados de tus miedos”.

Lo que te hace feliz no es la situación que te rodea, o lo que crees que necesitas tener para serlo, sino los pensamientos que hay en tu mente. Sólo tienes que tomar consciencia de ellos y cambiarlos.

Si necesitas ayuda, el coaching de vida es una muy buena herramienta.

Y si quieres más información sobre el Coaching Personal, te invito a que leas mi artículo ¿Coaching?

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