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Autoconfianza: ¿Qué es, cómo funciona y cuál es la mejor manera de reforzarla?

¿Qué es la autoconfianza?

La autoconfianza es  un estado mental que requiere de  esfuerzo para mantenerse, sobre todo cuando se atraviesan situaciones difíciles que mueven nuestros cimientos.

Se trata de la fuerza, la seguridad y la convicción que sentimos en nuestro interior y que nos hace ser capaces de lograr nuestros objetivos, superar los obstáculos del camino y convertirnos en esa versión de nosotros que siempre hemos querido ser.

Tener autoconfianza significa sencillamente que crees en ti mismo y que eres capaz de desenvolverte igual de bien o mejor que otras personas en tu lugar, por lo cual no te menosprecias y no das cabida a la inseguridad que muchas veces te limita.

¿Cómo funciona?

La autoconfianza tiene que ver con:

  • Las cosas que nos hacen sentir cómodos o nuestra zona de confort. Es decir, lo que es conocido para nosotros nos da confianza, tranquilidad y lo desconocido es lo que nos hace temer o sentirnos inseguros.
  • La preparación que tengamos de nosotros mismos. Si ante cualquier cambio te asustas, debes comenzar a trabajar en cómo gestionar y aceptar los cambios. La vida es cambio constante y si no te adaptas, te quedas atrapado en el pasado.
  • ¿Cómo nos vemos ante los demás? La comparación constante con otras personas, nos lleva a sentirnos que somos inferiores. Aunque esto no sea real, al poner nuestro foco de atención, nuestra energía , en otra persona, lo que hacemos es realzar las características del otro, con lo cual, al compararnos, nos sentimos disminuidos.
  • ¿Cómo nos visualizamos a la hora de conseguir un objetivo? ¿Te visualizas alcanzando ese objetivo? ¿Te imaginas disfrutándolo? ¿O no pasas del pensamiento derrotista? Está demostrado lo importante que es para el logro de metas u objetivos el visualizarnos a nosotros mismos consiguiéndolo. Pero si tú enfocas tu atención en lo que no quieres… ¿Qué mensaje le das a tu mente?
  • Nuestras creencias.  Si necesitas la aprobación de los demás o tienes creencias heredadas de tus padres. Si no puedes aflojar con la auto-exigencia o sientes que los errores del pasado te persiguen. Por desgracia una persona puede desarrollar una serie de creencias o pensamientos que en ocasiones interfieren con la autoconfianza que deberíamos sentir ante los retos de la vida.
  • Lo que decimos y lo que pensamos. Lo que decimos verbalmente representa solamente el 15% de lo que pensamos. Al no dejar de tener pensamientos negativos y derrotistas, seguramente lo manifestarás en cómo te expresas. Si piensas positivamente sobre tus capacidades y sobre las posibilidades que tienes de conseguir algo, estarás ayudando a que eso se realice. No menosprecies la capacidad de tu mente a la hora de obtener lo que quieres.

Refuerza la confianza en ti

Aumentar y reforzar la autoconfianza no solo es posible, sino que es beneficioso y existen una serie de métodos a través de los cuales puedes conseguirlo:

1. Identifica tus pensamientos.

Comienza a tomar consciencia de lo que dices y de lo que piensas y empieza a cambiar lo negativo por lo positivo. Es un cambio de hábito. Te llevará tiempo adoptarlo, pero los beneficios los notarás el resto de tu vida. No existe nada mejor para generar poder personal y autoconfianza que los pensamientos positivos. Mantente optimista y no escuches el pesimismo en tu interior.

2. Cree en ti

No esperes a que los demás te lo digan, sé tú el primero en darte cuenta de que eres capaz de lograr lo que te propongas. Si no esperas la aprobación de los demás para hacer lo que crees correcto, entonces estas creyendo en ti mismo. Conecta con tu ser interior y toma tus decisiones con iniciativa.

3. Mejora tu versión de ti mismo cada día.

Ser mejor cada día no sólo es refrescante, sino que es un gran ejercicio de superación. No se trata de ser competitivo y querer llevarte todos los trofeos haciendo lo que sea necesario para lograrlo, sino de superarte cada vez, ser más amable, mejor trabajador, mejor hijo o padre.

4. Valora tus logros.

Muchas veces “creemos” que no hemos conseguido nada, pero simplemente es que lo has logrado y ni siquiera te has tomado un momento de disfrutarlo, porque ya estabas pensando en lo siguiente. Reconoce tus logros, has una lista de lo que has conseguido el último tiempo y te sorprenderás.

5. Convierte lo desconocido en conocido.

¿Cómo hacerlo? Inténtalo! Quizás la primera vez te cueste o te incomode, pero con un par de intentos, se convertirá en algo familiar. Así pasarás de la zona de confort a la de la totalidad de las posibilidades. No te limites.

6. Visualízate consiguiendo tus logros.

Si visualizas el éxito, los buenos resultados y siempre esperas lo mejor, condicionas tu vida al éxito y hacia las buenas cosas.

7. Enfoca tu energía.

Deja de gastar energía en lo que hacen los demás e inviértela en ti mismo. Las comparaciones, no sirven de nada. Tú eres único y tienes tu manera especial de hacer las cosas.

8. Pon amor en lo que haces.

Cuando le pones amor a lo que haces, deja de ser una obligación. El afecto en tus tareas diarias hará que logres tus metas con facilidad y que sientas que puedes lograrlo, lo que genera automáticamente un aumento de la confianza en ti mismo.

A diario veo muchas dudas y preguntas sobre la autoconfianza. Mis clientes me preguntan ¿Cómo puedo hacer para mejorarla? O ¿Por qué no tengo confianza en mí mismo? Para alcanzar un nivel sano de autoconfianza que elimine las barreras entre tú mismo y tu objetivo, el Coaching Personal es una de las mejores herramientas. Con él serás capaz de encontrarte a ti mismo y de alcanzar tus metas personales con fuerza interior.

Y si quieres más información te invito a que leas mi artículo ¿Coaching?

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Dependencia emocional: una prisión de la que es necesario salir

¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional, es uno de los tantos estados emocionales del ser humano, es una especie de enganche o necesidad profunda de afecto, que no sólo se desarrolla entre parejas, sino también entre amigos e incluso entre madres e hijos.

Puede que sea una situación que vivas de manera puntual con una persona con la cual te sientes fuertemente ligado. Y sin la cual pierdes funcionalidad, autonomía y te sientes como incapacitado. Pero también puede que esta dependencia se presente en múltiples oportunidades, como por ejemplo en diferentes relaciones de pareja.

¿Cómo detectar la dependencia emocional?

Aunque no existe una causa principal, la dependencia emocional puede desarrollarse como consecuencia de diversas situaciones, bien sea económicas, de salud o psicológicas y para quien lo padece, el miedo a la soledad es una constante al imaginar su vida sin esa persona de quien “depende”.

La persona que depende emocionalmente, por lo general actúa con una serie de patrones similares:

  • Da prioridad a esa persona antes que a cualquier cosa. Ya que toma las decisiones, construye su rutina y se mueve en torno a lo más conveniente para el otro.
  • Siente un deseo constante de mantener contacto excesivo con esa persona. No da lugar a los espacios personales o individuales.
  • Suele idealizar a esa persona, sobredimensionando sus capacidades, habilidades y actitudes, siempre sin ningún tipo de objetividad y magnificando todo lo relacionado con él o ella.
  • Actúa de manera sumisa, subordinándose a lo que le dice y poniéndolo siempre en primer lugar.
  • Demuestra pánico ante el abandono, como si el solo pensarlo o mencionarlo le desestabilizara o enfermara.
  • Sufre de baja autoestima.
  • Siente miedo a la soledad, lo cual le provoca ansiedad, incomodidad y malestar, sintiendo que no es importante para nadie.
  • Necesita agradar constantemente, llamando la atención al desvivirse por atender y ayudar para que les sea otorgado un valor.

¿Qué consecuencias puede traerte la dependencia emocional?

Una de las situaciones más graves es, que cuando una persona se encuentra atravesando este tipo de situaciones, asigna muy poco valor a su propia vida. La baja autoestima y el miedo a la soledad pueden ser desencadenantes de depresiones.

También, cuando un dependiente emocional atraviesa por una ruptura o separación y siente ese deseo incontrolable de retomar la relación cueste lo que cueste. Intenta contactar a la persona y siente ansiedad. Falta de concentración y una tristeza profunda. Todos síntomas que deben atacarse antes de que sea demasiado tarde.

Superar la dependencia con inteligencia emocional

Si estas atravesando por esta situación, debes saber que no estás viviendo completamente tu vida, sino que estás viviendo la de alguien más. Por consiguiente es necesario que tomes consciencia de que hay algo muy valioso que ya no puedes recuperar, y es el tiempo que has perdido.

La inteligencia emocional puede ayudarte a vivir tu propia vida, a incluir a los demás en tu mundo pero sin ponerlo a girar en torno a ellos. A crecer y evolucionar como persona y a evitar una fusión extrema con los demás, y así evitar perderte a ti mismo en el camino.

Si estas consciente de que te has desvalorizado en el camino NO te preocupes, estas a tiempo de cambiarlo. Nunca es demasiado tarde para eliminar de raíz la dependencia emocional, y aquí te cuento unos pasos a seguir:

1.    Reconoce que tienes un problema

El primer paso, siempre es reconocer que eres dependiente. Si estás aquí, es que ya lo has hecho o que vas en camino a hacerlo. Ahora es el momento de analizar tus relaciones actuales y las anteriores. Darte cuenta del patrón que sigues en relación a la dependencia emocional.

2.    Analiza más a fondo

Realiza una lista sincera, será solo para ti. Escribe las cosas que has hecho pensando en los demás y no en ti mismo/a. Sólo así tomarás consciencia del daño que te has estando causando todo este tiempo.

3.    Toma acción

Estudia diferentes maneras de abordar esta situación. Busca opciones y comienza con una. Si no te funciona, continúa con la siguiente.

4.    Refuerza tu autoestima

Piensa que la base de toda dependencia emocional es tu baja autoestima. No le quites importancia. Trabaja a fondo para reforzarla.

5.    Aprende a disfrutar de tu compañía.

Conviértete en tu mejor amigo/a.  Eres la única persona que estará siempre a tu lado. La vida es una sola y lo más importante es vivirla con amor. Pero ese amor debe ser sano y debes dártelo primero a ti mismo. Una vez que aprendas a quererte y a estar a solas contigo mismo/a, podrás establecer cuál es el tipo de amor que te mereces y compartir tu vida con alguien más.

6.    Si no puedes solo…

Pide ayuda. Pedir ayuda es algo sabio y simple como reconocer que sólo no puedes. Si no puedes ver la luz al final del camino, permite que otra persona te guíe hasta la salida. Deja de lado la vergüenza o el orgullo, toca ocuparte a fondo.

Y si quieres más información te invito a que leas mi artículo ¿Coaching?

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miedo

El miedo ¿Qué es, cómo identificarlo y cómo superarlo para alcanzar el éxito personal?

¿Qué es el miedo y de dónde viene?

Quien haya asegurado alguna vez que nunca ha sentido miedo sencillamente miente. Esta emoción que nos llena de pánico,  se desarrolla debido a la proximidad del peligro, que puede ser real o imaginario y que suele acompañarse de un sentimiento de amenaza que nos incita a escapar, cerrarnos o evitar ciertas circunstancias.

A nivel del organismo, el origen del miedo se encuentra en el sistema límbico, el mismo lugar donde residen todas las emociones. Este sistema obedece a un mecanismo hormonal, que se desencadena en la amígdala central y que tiene que ver con muchos neurolépticos como la adrenalina, el cortisol y la vasopresina, que preparan a una persona para el peligro.

Aunque esta es una reacción generalizada en hombres, mujeres e incluso animales, tienden a desarrollarse de diversas maneras en cada persona, e incluso en algunos suele convertirse en un estado emocional que somete al cuerpo a un estrés constante y no le permite encontrar un orden racional, afectando así la salud y sobre todo, la toma de decisiones, la valentía y la osadía, que en cierta medida es muy necesaria.

Hoy quiero hablar sobre los miedos que nos son reales. Es decir, si estás sufriendo un ataque de otra persona, de un animal o algún tipo de desastre natural, ese sí es un miedo real.  Pero.. ¿y los otros? Estos miedos  también actúan como mecanismo de defensa contra peligros del entorno, pero de un entorno imaginario y eso hace que nos limiten a hacer aquello que realmente queremos.

El miedo es una emoción presente en todos los seres humanos y muchas veces nuestras actitudes tienden a condicionarse en gran medida en base a nuestros más grandes temores, lo que nos hacen perder oportunidades y dejar de hacer ciertas cosas o arriesgarnos.

Lo que nos limita…

Estos miedos  de los que te hablo, son aquellos que podemos identificar fácilmente, ya que nos han hecho perder grandes oportunidades al limitar nuestro potencial  para alcanzar nuestras metas. Es un tipo de miedo que nos impide realizarnos como personas y que por lo general se presenta ante nuevos desafíos para mantenernos siempre dentro de nuestra zona de confort. Por ejemplo, cuando empezamos a auto-limitarnos ante una meta que queremos conseguir. No me digas que no hay un diálogo interno que te hace cuestionar lo que estás a punto de hacer… ¿Para qué lo voy a llamar, si me va a decir que no? ¿Por qué montar el negocio si hay otros iguales? ¿Para qué estudiar, si total reprobaré?

Sin embargo, solo depende de ti romper esa barrera que te impone el miedo, atravesar su umbral y salir de esa zona de comodidad en la que te desenvuelves para alcanzar tus sueños.

¿Sientes miedo? Identifícalo

Lo normal en aquellas personas que sienten miedo es que inconscientemente encuentran motivos para retroalimentar ese temor. Los motivos más comunes suelen ser:

  1. No estoy preparado aún.
  2. Esto no es para mí.
  3. Todavía no es el momento.
  4. No soy capaz de hacerlo.

Cualquiera de ellas sólo forma parte de un mecanismo natural que nos “protege” de experimentar la incertidumbre de enfrentar nuestros miedos. Es por ello que resulta importante identificarlo y saber cómo nos limitan.

¿A qué sientes miedo?

  • A lo desconocido, bien sean personas o situaciones.
  • Al futuro, bien sea a nivel político, social, económico, medioambiental o incluso miedos personales.
  • Miedo a la soledad, uno de los temores más típicos que afectan de tal manera que es imposible soportar estar solo.
  • A enfermedades, que muchas veces empeoran dolencias superficiales y las convierten en situaciones graves.
  • A otras personas, lo que suele desencadenar, rabia, rechazo, ira e incluso violencia.
  • Al fracaso. Otro de los más comunes, que nos paralizan y nos hacen evitar hacer ciertas cosas al atacar nuestra confianza e iniciativa.
  • Al éxito. Muchas personas quieren tener éxito, pero también les da miedo pensar en ellos.
  • A la autoridad, que con frecuencia es el resultado de una mala experiencia que se convierte en una fuerza negativa.

Superar el miedo y triunfar en todos los aspectos

Seguramente escuchaste la frase que dice: “No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe vencerlo”. Y es algo de lo que particularmente disfruto mucho, ya que me hace sentir mucho más fuerte cada día.

Como te decía antes, no existe una persona que no haya experimentado miedo alguna vez en la vida. Pero lo importante es intentar que este temor no nos paralice y nos impida lograr nuestros sueños. ¿Quieres enfrentarlos? Puedes seguir estos consejos:

  1. Toma consciencia de lo que estás sintiendo. Sé honesto contigo mismo, es importante admitirlo.
  2. Realiza una lista con tus miedos. Identifica cuales son y sácalos a la luz.
  3. Investiga sobre cada uno de ellos, verás que muchas otras personas lo han sentido, eso te ayudará a no tomártelo a personal.
  4. Acepta la emoción. Entiende que no hay nada malo en temer, pero no debes permitir que la emoción te controle.
  5. Busca opciones. Piensa en revertir la situación. Pregúntate: ¿Qué beneficios me trae seguir sintiendo esto? ¿Cómo me sentiré si dejo de sentirlo? ¿Qué nuevas oportunidades hay para mi? ¿Qué pasaría si lo intento?
  6. Toma acción. Da el primer paso. Quizás no te lleve donde directamente quieres estar, pero te sacará de donde estas.
  7. Piensa de cara al futuro. ¿Cómo te sentirás cuando ese miedo desaparezca? Conecta con esa nueva sensación y has que crezca dentro tuyo.

El miedo es la peor de las limitantes. Pero lo importante es que sepas que está en tu cabeza, que tú lo has puesto allí y sólo tú puedes quitarlo. Si sucumbes ante él te estarás perdiendo oportunidades maravillosas a lo largo de tu vida. Analiza cómo te limita el miedo e intenta superarlo. Una buena manera de hacerlo es mediante el coaching. Que te permitirá liberar tu potencial, aprender a resolver por ti misma los retos de la vida y lograr el éxito personal.

Y si quieres más información te invito a que leas mi artículo ¿Coaching?

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